Saturday, June 12, 2010

Fe de Erratas


El final de un libro no solo te marca el final de una historia, sino el inicio de otra; los errores.

Algunos autores suelen colocar una paginita que muchos lectores nisiquiera le dan importancia, algunos ni cuenta se dan de que existe esa página al fina del libro. Algunos otros, como yo, encuentran en esa paginita algo más que simples errores ortográficos o bibliográficos; encontramos toda una nueva historia.

Cuando veo ese Fe de Erratas me pongo a pensar en el coraje y la valentía de la editorial y del autor de decir "Me he equivocado", y de decirle a sus lectores exáctamente donde fue y su corrección; es decir, que si el lector no se dió cuenta el mismo autor le dice que algo que leyó está mal.

Que poco valorado está el decir "me equivoqué", parece que las personas ya toman los errores de todos como algo cotidiano que se puede pasar por alto.

Puede llegar a ser tan simple como olvidarse de un acento en este escrito o tan mortal como regalarle un chocolate extra dulce a un diabético, o comprar un mega en KFC a alguien que hace dieta, o decirle a medio mundo que te encantan los perfumes y aún así te regalan billeteras, o que te mueres por los frugele y te regalan caramelos de menta, es como decir que adoras sus besos y solo recibir sus abrazos, o tan profundo como soñar con un te amo y recibir un te quiero, o tan obvio como decirle a alguien que piense antes de hacer o escribir algo y te digan o escriban siempre lo primero que se les viene a la mente, o como babear por la pizza y te den lentejas ¬¬, o como decir que adoras los perritos y para navidad te regalan un gato, o tan tonto como tener la idea desde muy pequeño de ser un gran ingeniero y terminar siendo escritor, o tan contradictorio como ser ninfómana y estar con un cura, o ser de alianza y gritar los goles de la U, o como amar la tecnología y te regalen ropa, o ser liberal y estar con un conservador, o querer la naturaleza, la paz, la armonía y estar en un parque con una netbook e internet móvil escribiendo en este blog...

En fin, la lista es interminable, y todo esto solo para decir que yo reconozco mis errores, a veces tarde, a veces a tiempo, pero ello no hace perder el valor que merece decir "me equivoqué" porque el que más aprende, es el que más se equivoca.